Tomemos el Evangelio … (Jn 3, 1-12)
Estamos en este retiro de carnaval y esta Palabra viene a traernos un nuevo nacimiento. Un gran jefe de los judíos, Nicodemo, fue “clandestinamente” a encontrarse con Jesús. Pues él escuchó de las sanaciones, de las conversiones, de los milagros, escuchaban que muchos que ya estaban muertos estaban resucitando
por el encuentro con Aquel a quien el llamó de “Rabbí”. Porque escuchaba y quería ver con sus propios ojos a Aquel a quien con tanta autoridad expulsaba a demonios. Es eso lo que también nosotros buscamos.
Probablemente, Nicodemo, era un radical de la ley, pero reconoce que Jesús era un enviado de Dios, por eso es que era capaz de hacer todo cuanto había hecho. Pero hasta ahora, Nicodemo, no reconoce que Jesús es el Señor, sólo reconoce que es enviado de Dios.
Por eso ahora, te invito a que tú sí, digas: “Jesús es el Señor, Jesús es mi Señor”
Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre (Heb 13, 8 ) … él nació, murió y resucitó, es el mismo que hacía aquellas sanaciones, liberaciones, conversiones y tantos milagros.
Les cuento sólo un testimonio. Estaba yo presidiendo la Misa del Club de Evangelización, y en una casa, estaba viendo la Misa por televisión, y yo estaba proclamando la sanación de un hombre cuyo brazo estaba atrofiado, y este señor tenía el brazo así y él tomó posesión de esta Palabra de Dios, y en ese instante él quedó curado. Porque el Señor quiere hacer y hace todas la cosa buenas en tí y en mi.
Mis hermanos, este es el día en que el Señor quiere darnos también un nuevo nacimiento. ¿En qué fecha naciste? Yo, el padre Roger, nací el 7 de octubre de 1976, ¿Y tú? No hagas ahora los cálculos de cuantos años tiene este padre que te habla. Agradecele ahora a Dios por haberte dado la vida en ese día que acabas de mencionar. Dios te trajo al mundo en ese día, sin embargo, el Señor quiere hacerte nacer de nuevohoy, pero esta vez, del agua y del Espíritu.
Es esta la invitación que Dios nos está haciendo en este carnaval, una vida nueva, a partir de este nuevo nacimiento.
Yo confesé durante estos días, de 8 a 16 horas, y después de eso y de Misa, fui a todos los conciertos, anoche, fui al lanzamiento del cd de nuestro programa infantojuvenil “Buena Onda” y canté, salté y me alegré con mis hermanos de comunidad, y doy gracias a Dios por haber nacido de nuevo, porque el último carnaval que viví sin Cristo, casi caí preso por el uso de drogas que me llevaron a hacer cosas terribles a mí y a mis compañeros. Fuimos a un lavadero de carros, y ahí, de tanta droga que había consumido, caí en la fosa de lavar autos. Por misericordia de Dios no morí, porque caí de espaldas. Me sacaron de ahí y esa vez, 15 años atrás, fue mi último carnaval sin Cristo. Y hoy doy gracias a Dios porque ese día fue mi último día de esa vida vieja, después, yo nací de nuevo. En realidad, yo sólo tengo 14 años en el espíritu.
Como ayer, durante la charla de Dunga muchos fueron libres del vicio del cigarrillo, las drogas, el sexo libre, por el poder de la Palabra de Cristo proclamada.
Ve el video y lee aqui la prédica de Dunga
Miren, cuando nazcan de nuevo, el hombre nuevo que está naciendo, es objetivo de satanás, pero debes luchar, porque no puede ser que de aquí a un mes, ya en tu casa, vuelvas a la vida vieja, y dejes todo lo que viviste de lado, porque dices que sólo se puede vivir eso en un retiro, no es así, NO, requiere de una constante renovación en el Espíritu, nacer todos los días de nuevo, todos los días.
Tengo un hermano de comunidad, Dunga, que canta una canción que dice que “todo parto duele y que nacer requiere coraje”, y es así, dar a luz al hombre nuevo, a la mujer nueva, cuesta, es difícil, pero es posible renovarnos todos los días, días tras día. Como Dunga lo dijo ayer, son cinco pasos después de la nueva vida
Muchos me decían, cuando entré en el seminario, “ah, es puro fuego de paja, enseguida se apaga, no durará ni 15 días”, pues yo les digo, hoy ya soy sacerdote, y no es fuego de paja, sino del Espíritu Santo que me inflama día a día, y que no dejaré que se apague, necesitaré reinflamarlo todos los días.
Muchas veces lloré en mi almohada, muchas veces lloré ante el Santísimo en un momento de caída, y le decía “no quiero más volver a la vida vieja, no quiero más pecar, quiero hoy renacer”
“Todo parto duele, nacer requiere coraje”, dilo ahora “coraje, vale la pena ser de Dios, vale la pena nacer de lo alto”
Porque quien no nace de lo alto, no podrá ver el Reino de Dios, como Jesús le dijo a Nicodemo. Eso mismo es lo que el Señor quiere hacer contigo hoy. Quiere que nazcas de nuevo, porque tu lugar es el cielo, es allá donde hemos de ir a vivir, pero para llegar, debemos nacer del agua y del Espíritu, debemos ser hombres y mujeres nuevos y nuevas
Dios te ama así como eres, pero quiere que seas aun mejor.
Conocí a un joven que estaba encarcelado. Me escribió una carta, me mandó el número de teléfono de su madre, y en una adoración al Santísimo, recordé su carta y le respondí. Luego comencé a mandarle grabaciones de las predicaciones, libros de nuestros predicadores. Y cuando fui, finalmente a verlo, era un joven nuevo. No era más un bandido. Ahí recé por él, le impuse las manos y oré con y por él. Este joven luego me escribió, diciendo que iría a juicio, pues aun no lo había tenido. Oré, pedí que oraran por él y clame a Dios. Pero lo condenaron a 20 años de prisión. De nuevo él me escribió y decía: “estas rejas no me encarcelan más, porque la sangre de Jesús, ya fui libre de todo pecado. Dios es bueno y es perfecto, Él todo lo hace bien. No te entristezcas”
Durante 6 años acompañé a este joven, llevé a sacerdotes que lo confesaban. Fui a visitarlo y oramos juntos, el Señor me había dado una Palabra, Sofonías 3, 15 “Ha retirado Yahveh las sentencias contra ti ” … y le pregunté si el creía en el poder de esta Palabra, me dijo que sí, entonces le dije que estaría presente el día de mi ordenación sacerdotal y para la gloria de Dios, él no necesitó cumplir la sentencia, fue revocada, y allá estuvo él, presente el día de mi ordenación.
Hoy, el Señor también te está diciendo esto: “retiro toda sentencia que pesaba sobre ti” porque tú eres de la luz, no eres más de las tinieblas.
Necesitamos volver a nuestro primer amor, volver a la cultura de Pentecostés a partir del pedido del Papa Juan Pablo II, para combatir a las cosas de este mundo, como el Papa Benedicto XVI también tanto viene pidiendo.
El mundo quiere abortar tu nuevo nacimiento, y yo digo NO al aborto, tanto al físico como al del hombre nuevo.
En forma profética estamos declarando, que esta era es la era del Espíritu Santo, de milagros, de señales, eso es lo que tenemos que proclamar, mis queridos, debemos proclamar que sólo en Cristo hay vida nueva. Sólo en Él hay esperanzas.
Di conmigo: “quiero entrar en la era del Espíritu Santo, en la era de la vida nueva. Porque tu, Señor quieres darme un nuevo nacimiento, aunque duela, aunque tenga que dejar atrás otras viejas culturas, viejos amigos. Hoy quiero asumir este nuevo nacimiento, yo (di tu nombre aquí) quiero asumir mi calidad de nuevo hombre, nueva mujer. Amén”
El Papa Juan Pable II nos pedía: “haced que el Espíritu Santo sea conocido y amado (…) no se cansen de invocar siempre, ‘Ven, ven Espíritu Santo ‘. Proclamemos con los brazos en alto, “ven, Espíritu Santo”
P.Roger Luis
Comunidad Canción Nueva.












23/02/2009 às 22:04
me parece muy bien volver nacer de nuevo. si uno no muere no hay vida nueva.