Actitudes sanadoras

03/02/2009

Entre los babembas, tribu del África del Sur, si una persona actúa irresponsable o injustamente,  es colocada en el centro de la población, completamente sola.

Todo el trabajo cesa en la comunidad y todos los miembros de la tribu – hombres, mujeres y niños – se juntan en un gran circulo alrededor del acusado. Seguidamente, cada miembro de la tribu habla con él, uno por vez, recordándole las cosas buenas que esa persona había hecho en la vida. Cualquier incidente o experiencia que puedan ser recordados con algún detalle y precisión son relatados. Todos los atributos positivos, sus buenas acciones, su fuerza de voluntad y generosidad son declaradas cuidadosa y minuciosamente.

Muchas veces, esta ceremonia tribal dura varios días. Al final, el círculo tribal es interrumpido y se da lugar a una celebración de júbilo, y la persona, simbólica y literalmente, es recibida, con alegría de vuelta a la tribu

Nosotros, que nos juzgamos evolucionados, ¡necesitamos aprender para llegar al nivel de ésta tribu! Es urgente que aprendamos a practicar actitudes sanadoras. Nadie debe ser condenado. Nadie hace el mal porque ama el mal. Las personas se equivocan porque son limitadas, débiles e inseguras. Muchas de nuestras equivocaciones son reacciones al mal que nos hicieron. La comprensión, correctamente manifestada, es un excelente instrumento de sanación y restauración.

El gran secreto de esta tribu es hoy una de las verdades esenciales en el proceso educacional, tanto escolar como familiar. Sin una palabra de elogio, nadie tiene fuerzas para cambiar un comportamiento o corregir una actitud.

Cuando una persona comete un error, nadie la condena mas que su propia conciencia. Lo más dificil es perdonarse, aceptarse, y redimensionar su caminata. Las críticas no ayudarán en nada si no son precedidas de un elogio sincero, honesto, maduro y equilibrado. La crítica por la crítica crea frustración, decepción, desánimo y tristeza. El elogio, cuando verdadero, inyecta el ánimo necesario para que se pueda rehacer la vida.

Creo que esta debería ser la mayor función de una familia y de una comunidad: ¡resaltar los valores! De las criticas y acusaciones, la sociedad ya se encarga. Existen personas especializadas en este ministerio sucio. Pero muchos santos, siguiendo la pedagogía de Jesús, especialmente en sus gestos sanadores, aprendieron y practicaron el elogio como una arma poderosa de sanación y restauración.

El elogio no puede ser confundido con la adulación. Elogiar es resaltar las cualidades individuales. El elogio necesita coincidir con aquello que la persona ya sabe que tiene y que está escondido bajo el manto del error. De nada servirá querer inventar una cualidad para elogiar. En este caso, ese alguien rapidamente sentirá que está siendo engañado y se cerrará todavía más en el error. El elogio será una linda gota de sanación interior cuando refleje un valor de la persona y le anime a retomar ese valor. El elogio es una palabra de esperanza activa, concreta, posible, realizable.

Infelizmente esta es una práctica tan remota en nuestro medio que muchas veces tenemos miedo del elogio. Cuando alguien nos elogia o elogia nuestro trabajo, nos ponemos a la defensiva, creyendo que después de ese elogio, con seguridad, vendrá un pedido de ayuda. Por eso, como una actitud sanadora, el elogio jamás deberá ser acompañado de un pedido de favor. Unirlos a ambos es sacrificar a uno de ellos. Ahora, cuando se necesita, verdaderamente de ayuda, primero debe hacerse el pedido y después unirlo con un elogio, para que la persona elogiada se sienta determinada a ayudar. En este caso el elogio es sólo una referencia a un valor que el individuo tiene, del cual tú estás realmente necesitado.

Fuente: Libro “Gotas de sanación interior” del P. Leo

2 comentarios para “Actitudes sanadoras”

  1. Dios es capaz at Canción Nueva Dice:
    03/02/2009 às 12:03

    [...] Vélez canta “Dios es capaz”, durante un encuentro de Sanación y Liberación en Canción [...]

  2. ¿Cómo tomar la desición correcta? | CatInfor.com Dice:
    03/02/2009 às 13:05

    [...] eso, es escencial que antes de tomar cualquier actitud, oremos al Señor y le pidamos que nos muestre lo que es mejor para el momento, porque [...]

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