Hoy desperté y fui a reflexionar sobre el temade la semana de un programa que se llama “Cosecha selectiva”. Me di cuenta de que mi vida es una basura.
Mi Dios, que impacto!. ¿Una basura?
Si, basura orgánica (viva) material a ser reciclado.
Tomé la decisión de reciclar mi vida. Rebuscando en el baúl de los recuerdos y en el laberinto de la memoria, tuve una grata sorpresa. Me di cuenta de los innumerables objetos que yo los había descartado por juzgarlos sin utilidad, muchos de ellos aun se encontraban intactos. Tan perfectamente conservados que podían ser todavía utilizados si así lo desease.
Reencontré sentimientos. Recuperé sueños y metas. No encontré a algunas personas y vi que realmente había perdido a otras.
Es extraño revolver la basura…
Asusta descubrir que tomaba Coca Cola con café para no dormir mientras estudiaba en el probatorio de la facultad, que me gustaba comer harina de trigo con café mientras miraba la televisión. Que hacía cabañas con hojas del banano y me creía grande. Que coleccionaba figuritas y jugaba con ellas. Que caí del árbol de mora y lloraba con miedo de que mi mamá lo supiera … pero la marca de aquella caída está aun aquí para quien quiera verla.
Me espanté al recordar el día que resolví beber vino con los “amigos” y sólo paré cuando ya estaba inmerso en mi propio vómito y sin noción de quien era o de donde me encontraba.
Recordar la infancia, la adolescencia y saberme joven … haciendo una relectura de mi vida, como “basura”… es fuerte.
Hoy puedo reír de mi mismo, seleccionar lo que puedo y reciclar lo que Dios quiere. Mi vida, experiencias y luchas… llantos y sonrisas… errores y aciertos… nada se pierde! Es basura orgánica que hoy se convierte en abono para fertilizar mi suelo cristiano!
Puedo reescribir mi historia, puedo mirar para adelante sin descartar el pasado… soy un ser humano, soy hombre, estoy siendo formado.
Quiero ofrecer mi vida, que a veces cae al suelo de otros penetra y hace crecer semillas.
Mi vida en las manos de Dios, es abono… es fertilizante…
Estamos juntos.
Adriano Gonçalves
Misionero de la Comunidad Canción Nueva.










11/02/2009 às 11:02
una sola cosa
los desechos organicos
se convierten en el mejor
abono que existe mucho mejor
que los sinteticos asi que
DIOS hace garndes cosas con esa
/basura organica/