Pon tu vida en las manos de Jesús

21/01/2009

Hoy es el día de que asumamos el señorío de Jesús en nuestra vida. “Jesús es el Señor de mi vida y yo Lo asumo”. Él es el Señor de todo, porque Él creó todo y a cada uno de nosotros. No sólo eso, sino también, infelizmente, nuestros primeros padres pecaron y nacimos con el pecado original, el Padre envió a su propio Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para ser nuestro Salvador. Cristo no tuvo duda de ir hasta la cruz para rescatarnos, fue así que Él se hizo nuestro Señor.

El Señor no nos compró por oro o plata, sino por el precio de su propia Sangre, por eso se hizo, verdaderamente, nuestro Señor. Él dio su vida por nuestra vida, por lo tanto, Jesucristo es nuestro Señor.

Necesitamos ser prácticos, porque si nosotros Lo asumimos, también necesitamos asumir su señorío. Es Él quien manda en tu vida. Hoy es el día de colocar en las manos de Jesús las riendas de tu vida.

Prestemos atención a las cosas que nosotros vivimos hasta ahora. ¡Cuántas cosas hicimos de errado! ¡Cómo nos entorpecemos y entorpecemos a los otros! ¡Cuántas cosas nosotros ni imaginábamos hacer y hicimos porque quisimos comandar nuestra propia vida! Y, de esa forma, sólo la estropeamos.

Dios está diciéndote: “Desiste, hija/o mía/o, de querer comandar tu vida. Al contrario, pase el comando de ella para mis manos, porque Yo soy el Señor. Toma, ahora, una dirección totalmente nueva”. En el fondo de tu corazón, ve haciendo ya eso. Quiere, realmente, que Él dirija toda tu vida.

Yo estoy predicando para mí en primer lugar. Dios me dio, además de mi familia humana, una familia muy grande: Canción Nueva. Muchas personas se sienten de la familia y ¡siéntanse mismo! Mucha gente me toma como padre, y soy obligado a sentirme así, pues si yo tuve alguna “intervención” en tu vida para que cambiaras su rumbo, me hice un poco tu padre. Yo soy el primero a pasar el comando de mi vida y de mi familia para las manos de Nuestro Señor Jesucristo.

“Jesús, muchas gracias, porque yo paso, hoy, el comando de mi vida y de mi familia de sangre, de mi familia Canción Nueva y esa gran familia que Tú me diste para tus manos, porque yo soy muy pequeño para comandar mi vida. Acéptela, Señor”.

Probablemente, te preocupas con tus hijos. Tal vez hayas perdido la esperanza, porque ellos viven en el alcoholismo, en el mundo de las drogas, ya no viven en casa, te decepcionaron, o avergonzaron… No sé lo que está sucediendo contigo, pero hoy es el día de pasar el comando de la vida de tus hijos para las manos del Señor.

Tal vez te repruebas por no haber conseguido educarlos. No te culpes; el sentimiento de culpa es terrible, él acaba con nosotros, es tóxico, nos hace un gran mal. Tú hiciste todo aquello que pudiste. Retira de tu corazón cualquier sentimiento de culpa; déjalo de lado y pon en las manos de Jesús la vida de tus hijos y también el pasado. Di al Señor que quieres ser padre y madre según su corazón. Deja todo tu pasado y tu futuro en las manos de Dios, porque Él es el Señor del tiempo. Que seas el padre que Dios quiere que seas, la madre que Él quiere que seas.

Puede ser tengas grandes bienes; tal vez seas un empresario, tengas un auto, una hacienda… La mejor manera de administrar lo que tienes es entregar todo al Señor, pues lo que tienes fue Él quien te los dio.

El tiempo pasa y como nosotros lo administramos mal! Los americanos dicen “Time is money” (el tiempo es dinero), pero el tiempo no es sólo dinero, es el tiempo mi salvación y la de los míos. Es tiempo de que nosotros gastemos tiempo” para ganar almas. Sólo así aprenderemos a no perderlo. Un gran arrepentimiento que yo tuve fue este, pues con esa mi ausencia, acabé gastando, inútilmente, bastante de mi tiempo. Hoy, junto contigo, yo me arrepiento, pido perdón y paso para las manos del Señor la administración de mi tiempo. Di al Señor que quieres ser padre y madre según su corazón. Deja todo tu pasado y tu futuro en las manos de Dios, porque Él es el Señor del tiempo. Que seas el padre que Dios quiere que seas, la madre que Él quiere que seas.

“Quiero administrar, Señor, mi tiempo según tu mente y tu corazón. No como yo pienso, sino como Tú piensas. Sé que voy a errar, pero, con toda la fuerza de mi corazón, yo entrego, en tus manos, el tiempo que el Señor me dio. Amén”.

Mis hermanos, Cristo es el Señor. Si Él es el Señor del sábado – la cosa más sagrada para un judío –, Él es el Señor de todo. Todo lo que tú eres y tienes necesita ser de Él. Pasemos, hoy, para las manos del Señor lo que es de Él: nuestra vida, nuestro ser. Esa es la gran alianza que Dios hizo con nosotros. “El Señor se acuerda  siempre de la alianza” (Sal 110).

“Señor, quiero acordarme siempre de esta alianza, pues soy tu siervo y estoy a tu servicio. Quiero observar exactamente esta alianza y acordarme de ella”.

Monseñor Jonas Abib

Comunidad Canción Nueva

3 comentarios para “Pon tu vida en las manos de Jesús”

  1. zoila lemus Dice:
    21/01/2009 às 22:02

    hola me gustaria que me mandes esta pigina

  2. El dolor pasa at Canción Nueva Dice:
    21/01/2009 às 16:05

    [...] siendo totalmente sinceros ante Dios. Las pruebas nos obligan a mirar hacia Dios Padre, depender de Él y no de nosotros [...]

  3. Sanados para adorar at Canción Nueva Dice:
    21/01/2009 às 13:03

    [...] ojos, se arrojó a sus pies, rogándole con insistencia: Mi hija esta en las ultimas. Ven y pon las manos para que se salve y viva. Jesús fue con él y la gran multitud lo siguió, empujándole. Sin [...]

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