El perdón y la sanación

17/12/2008

Dios quiere sanarnos de las cosas que no hemos podido entender

Muchas veces nos dirigimos a Jesús para pedir la sanación y la liberación, pero nuestro corazón está repleto de resentimientos y enojos, y la sanación acaba no aconteciendo. En primer lugar, necesitamos que Jesús arranque las barreras que existen en nuestro corazón. Necesitamos perdonar.

Aunque uno se encuentre cerca de Dios, hay una necesidad de abrirse al perdón para que ser sano.

“Perdona el agravio a tu prójimoy entonces, cuando ores, serán absueltos tus pecados. Si un hombre mantiene su enojo contra otro,¿cómo pretende que el Señor lo sane?” (Eclo 28,2-3).

Nuestros antepasados necesitan de nuestro perdón, aunque no los hayamos conocido. En nuestro árbol genealógico sucederán muchos casos dolorosos de muerte, traición, sufrimiento, odio, venganza que, necesitarán alcanzar la misericordia de Dios. Muchos necesitan perdonar a su padre, a su madre, a sus parientes cercanos, incluso a quienes ya murieron, que tal vez ni tuvieron tiempo de reconciliarse… Es necesario que el perdón sea concedido.

¡Cuántas personas necesitan perdonar y ser perdonadas! ¡Cuántas personas precisan perdonar a Dios¡ porque no sienten Su amor, no experimentan ni el amor humano, por los acontecimientos dolorosos de sus vidas. Y no fueron capaces de sobreponerse al sufrimiento, formando así una barrera con Dios.

El perdón es fundamental para que la reconciliación con Dios y con los hermanos acontezca. Dios quiere sanarnos de las cosas que no hemos podido entender en nuestra vida, de las cosas que se quedaron sin explicación. La falta de perdón acaba afectando nuestro físico también, provocando enfermedades; inclusive enfermedades graves como el cáncer, la leucemia, etc.

No es castigo de Dios. No. No pienses en eso. Sino que es algo  sicológico, que se descarga sobre nuestro cuerpo y llega a provocar enfermedades.
Perdonar es receta de salud.

monsjonas

Tu hermano,

Mons. Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva.

Comentarios