Reconócelo, el Señor es el único Dios

21/09/2008

Dios te ama mucho, mi hermano, y no quiere para ti, ningún tipo de esclavitud.

Sólo a Dios debes adorar, no recurras a nadie más, sólo Él tiene sanación y liberación para ti. Quizás buscaste a Dios en otras cosas, o quizás, buscaste sanación, respuestas, solución, en otros lugares, en otras personas, en otras prácticas, que nada tenían que ver con Dios.

Tal vez hoy en tu dolor, en tu enfermedad, creas que Dios no está contigo y comienzas a murmurar, pero te digo que tienes que creer en tu Dios de Promesas, hasta el fin. Dios es capaz, Dios es Poderoso, Dios es Fiel.

Recuerda a aquellos 12 que fueron para ver donde quedaba la tierra prometida, y no quiseron entrar en ella y comenzaron a murmurar y desearon volver a Egipto para comer las cebollas y a trabajar como esclavos, pues eso era más fácil para ellos, no requería de mayores esfuerzos, sólo trabajar y recibir comida, no querían esforzarse por llegar a esa tierra prometida a ellos por Dios. Aquellos jóvenes dijeron, “vamos a escoger un jefe y volver a Egipto”, pero Josué y Caleb dijeron, “no, debemos entrar, ahí hay una Promesa para nosotros”.
Cuarenta años anduvo el pueblo de Dios antes de entrar en la Tierra Prometida, pues sólo murmuraban. Sin embargo, Josué y Caleb quisieron entrar y creyeron. Después de la muerte de Moisés Dios se dirigió a Josué con estas palabras: “Moisés, mi siervo, ha muerto; arriba, pues; pasa ese Jordán, tú con todo este pueblo, hacia la tierra que yo les doy (a los israelitas). Os doy todo lugar que sea hollado por la planta de vuestros pies, según declaré a Moisés. Nadie podrá mantenerse delante de ti en todos los días de tu vida: lo mismo que estuve con Moisés estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré. (Josué 1, 2ss)
Dilo tú mismo ahora que estás leyendo este texto: “El Señor no me abandonará”

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El Señor, tu Dios, nunca te abandonará

Ahora continúa leyendo: “Sé, pues, valiente y muy firme, teniendo cuidado de cumplir toda la Ley que te dio mi siervo Moisés. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas”
Cuando escogemos a Dios, aun pasando por tempestades, pérdidas, dolores, tristezas, Él permanece con nosotros.
¿Has estado leyendo la Biblia? ¿Quieres ser santo? ¿Quieres vencer al diablo? ¿Quieres prosperara en tus caminos?. Lee la Palabra y obedece los mandamientos de Dios. Pues está escrito en su Palabra: “No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas”

Nosotros debemos hacer la experiencia de obedecer a Dios
Di tu nombre ahora y repite esta Promesa escrita en la Palabra: “(N.N) No tengas miedo ni te acobardes, porque Yahveh tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.” (Js 1,9)

Hay muchos que andan por ahí idolatrando al dinero y hablando de una famosa prosperidad, cuando en realidad nuestro Dios no es un Dios que da dinero, sino que un Dios que da vida. ¡Quien dice, que si no prosperas, eres maldito, es un mentiroso! Porque existe un Dios que sostiene al que se siente y es pobre, un Dios que está con el desconsolado, con el triste. Porque no es un Dios del dinero, es un Dios de amor, al único que debemos adorar.

Dilo ahora: Ayúdame, Señor, quiero servirte, a Ti te quiero adorar, a Ti te quiero amar.
Ese Dios que cargó su cruz y murió por nosotros, es un Dios que ama a pobres y ricos, a negros y blancos.
No te guíes por el dinero, por favor, porque serás como aquellos que anduvieron 40 años por el desierto, en círculos, porque estaban entregados a lo fácil, a las cebollas de Egipto, a la facilidad, a lo que llamamos hoy “Light” todo es fácil, digerible. Sin embargo, Jesús nos dice que debemos dejarlo todo, tomar la cruz y seguirlo.
Si en este mundo no vemos paz, podemos hasta decir: “Ay, no, Jesús ya vino pero yo no veo paz, ni prosperidad”. Entonces ¿Qué fue lo que Jesús trajo?. Pues, Jesús nos trajo a Dios, al Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob, nos trajo al Dios que ama y que salva, es el rostro de Dios, Jesús vino a traernos a Él mismo, por eso sólo a Él debemos adorarlo y servir.

Pero se paga un precio para adorar al Dios verdadero. ¿estás dispuesto a pagarlo?. Se paga un precio en la familia, en la sociedad, en este mundo. Pero si estás dispuesto a pagar el precio del dolor, del combate de la lucha, es una maravilla, porque Él pago un alto precio para que nosotros paguemos un bajo precio y lo hizo por amor. Él murió en la cruz por nosotros, y lo hizo por puro amor, porque está loco de amor por nosotros.

Dice la Palabra que al nombre de Jesús, toda rodilla se dobla, y todo hombre de toda lengua de toda raza, proclamará que Jesús es el Rey. Entonces póstrate, y adora a Cristo, adóralo por tu patria, por tu familia, por todos los que no lo hacen. Si tú decías:”no podría vivir sin esta persona, sin esta persona, estoy perdida, no podría vivir”, di ahora que sólo Jesús es tu Rey, tu Dios y sí puedes vivir, porque Él te dio la vida, renuncia ahora, en el nombre de Jesús, a todo miedo de quedarte solo o sola, pues Dios lo prometió, y estará siempre contigo, Él no te abandonará. Adora sólo a Dios, sólo a Él y a nada ni nadie más.

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Parte de la prédica ger Luis, de la Comunidad Canción Nueva
Retiro de Sanación y Liberación.

2 comentarios para “Reconócelo, el Señor es el único Dios”

  1. Una canción nueva para ti en esta Navidad at Canción Nueva Dice:
    21/09/2008 às 07:12

    [...] hago nuevas todas las cosas” (Ap. 21, 5) y “todas” quiere decir: TODAS. Es una promesa del Señor, por lo tanto, sólo te resta tener fe, creer firmemente y recomenzar estés donde [...]

  2. Todo es posible en la fuerza del Espíritu Santo at Canción Nueva Dice:
    21/09/2008 às 10:09

    [...] me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de [...]

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